Moda Infantil, diseño y más….

….Viste la Infancia del Tejido de los Sueños….



En Huecos Amarillos


A veces, a uno, se le envuelven los ojos, se le muda la voz.

Quizá.... Bueno, es mucho decir, pero Quizá, nunca le hubiera escrito tantas lineas.
Pero hay días. Hay horas....En las recónditas oscuridades....No lo sé.

En uno de estos días en que la Primavera, otrora adormecida, se hace de rogar.... Cuando Madrid es casi el Edén del sueño imaginado, el camino iniciático de todo peregrino. Cuando a borbotones la luz de la vida, desbroza mis comarcas, desvela los sentidos,...., leyendo viejas historias, de ciudades viejas, de viejas vidas, encontré en un Grupo de Facebook, su imagen.

Lo primero....lo primero fué un orgullo, una emoción en nada contenida, un traje que se descose y se desmorona, por exceso de silencio y de alcanfor.

Corrí.... recorrí los escasos metros, de luz tenue de atardecer en rosa, que separa las estancias de mi casa, para enseñarles a mis padres aquéllo. Aquel hallazgo.

En una amarillenta -y tan cercana- fotografía, la espléndida figura. El gesto tan amado de mi Tío Rafael.

Me uní a ese  grupo, desde dónde su luz lejana.... iluminaba, llenaba los espacios, anclaba su perfil.

Entonces se fraguó la memoria, se fraguó la leyenda.

En otro lugar te nombro, en otro lugar. La primera piel en la piel de mi propia sangre y hasta ella. Desde mi Madre y hasta tí. (Madrid la Amante, Avilés la Amada).

Cuantas, pero cuantas veces he oído.... ¡Ah!, Don Rafael, el Médico.
Pero yo.... yo tengo otra constancia

Mi Madre Alimentó tu mito

Mi bisabuelo Rafael, su Padre, le decía. Hijo.... Tú eres mi honra.
Lo fué....Lo fué

Desde Cuba, desde La Habana, desde Jovellanos, ...., a Villalegre
Desde el frenético Acto de la Vida....Y hasta la Humildad

Ese Amor intenso, inmenso, arrebatado.... ese Amor por ésta, nuestra España. En esta Guerra te quedaste, amada Patria nueva, amado Amor....colgando ya, a lo lejos, en mástil protector, la Bandera cubana....

Arrastró, -como en el Cantar de los cantares-, el Amor de los Amores, el abrazo en familia. Hasta Valladolid, para cumplir el sueño, el sueño de una vida, la vocación llamada, la entrega en lo más puro, el alma encandilada....-Medicina-

Y sólo ese Amor te llevó a ser un Médico, el Médico de un pueblo.
Villalegre

La niñez de mi Madre corrió siempre a tu abrazo.... subida en tu caballo, contigo y aquél maletín.... infinitas visitas, en infinitas tardes, en infinitas horas.... Díme mi MariSol.
A tu sombra, a tu vera, de tu mano.
¿Y sabes una cosa? Yo puedo verlo, verlo más que imaginarlo, entre Solís y los Campos, allende, -como decía mi Abuelo Gonzalo-, "canciones", lugares y veranos que despliegan olores, andares verdes....calma. Requiebro de mirada, tierra Astur.

Esa capacidad de lágrimas, cuando te arrebataron, a girones, un alguien ¿Ya que importa? la vida de Sol, que fiel, -cómo sólo un perro conoce esa palabra, y la hace ley-, te seguía los pasos, en cada amanecer, no han hecho otra cosa que engrandecerte el alma.
Es algo hereditario, difícil de explicar.

Esa era su estatura.

Si entorno los ojos, aún puedo verlo bajar por la arbolada calle de mi casa hasta el portal. Que estampa.
Te encantaba dormir la siesta en casa, en mi cama. Venías a tus cosas, a tu hotel de siempre, pero la siesta.... la siesta en nuestra casa. La sonrisa blanca, abierta y franca del que llega al puerto, dónde siempre lo esperan....

Amó, amó con locura su Sangre y su Pasado....Tu fuiste el Bienamado, no había otro lugar.

Eligió a la mujer perfecta en un mundo imperfecto, de las parejas más lindas que jamás hayan pisado tierra humana.
Que temblara Hollywood si estos dos hubieran sido actores....Que temblara.

Era un halo, entre amado y cómplice, de quien se sabe querido, a quien le corresponden. De quien tiene, sin duda, su lugar en el mundo....
Eran preciosos, preciosos por fuera y preciosísimos por dentro.

Suenan, ya lejanos, danzones de la orquesta, del jardín fragante de tu casa. Vestías etiqueta. Los niños, no estaban invitados, pero yo, entre las faldas de Tata, asomaba los ojos, por comprender que aquellas escenas, que aquella vida mía, mezclada de mi sangre, no habría de volver.

Su sombra, Tu sombra, es alargada

El día que faltaste, se cerró un telón, ya nunca habrá de abrirse.
Demudado y oscuro, silencioso y doliente
 el Escenario


Navidad





Devolver lo indevolvible
Describir lo indescriptible
Escribir lo inescribible







Había un día, al caer del frío que olía a Navidad

Esa sensación, ese envolverte la niebla con olores dulces de azahares nunca ha desaparecido, no para mí.

Hoy, que sé que llega diciembre, que me atraviesa y me danza, que tengo sentido temporal, así como al amigo, que no por esperado, deja de sorprendernos, la bruma del alba me trae en girones, el Misterio eterno de la llegada de Dios.

La ciudad en la que habito, y que me habita, se viste de gala y enciende su luz.
La candilejas dan paso a la alegría exhuberante, soberbia y almizclada de Madrid. Y el rojo y el oro se funden en los azules regios de esta ciudad, enigma de Leyenda.

Hay algo en mi alma que se abre, que siente, que se entrelaza y llora. Hay algo, que no sé bien que es, que me trae y a veces me lleva, al inmenso cierto de lo que he perdido.

En la televisión de nuestra, entonces, pequeña casa, sólo en gamas de gris, las muñecas de Famosa, auguraban los deseos de mi infancia, dirigiendose al Portal.
Yo paseaba, entre cochecitos y muñecas, de la mano de mi Madre los pasillos repletos de áquel viejo y amado, hoy tan moderno, Corte Inglés de Goya.
Una Señorita, muy amable, nos ayudaba a mi Madre y a mi, a escribir una interminable Carta de vestidos de Nancy y Barriguitas, de Nenuco, Llorona, de Pipi Calzaslargas y de Doña Rogelia, de Epi y Blas.

Intangible ya, y tan cercano....

Llegan hasta mi viejas notas de Raphael y su Tamborilero, aquellas tardes infinitas, cálidas, eternas... Nuestro Árbol, con bolas de generaciones precedidas ....Y en nuestro Hall, de esa pequeña Familia de tres, el Misterio, con luz tenue, de vela, dónde Jesús me miraba, desde las pajas de su Humilde Cuna.

Imborrable, mis padres hicieron mi infancia, Imborrable.

Y el día que Jesús se fundía y se volvía hombre tan lejos de nosotros, dónde dá comienzo la única verdad, llegaba yo, tan llena de alegría, al umbral de la casa del Retiro, hoy ya tan sólo sueño devastado de mi, certero, tan mítico y ausente, de mis Abuelos. Oía algarabía, aún hoy la oigo, empujando las puertas, jamás cerradas, del jardín, dos majestuosas palmeras daban paso a las fragantes rosas, ya, por siempre, deshojadas, ascua de Luz.

Sorteando mi llanto, oigo a mi Abuela Mercedes, tan pequeña, que dolor no poder volver a llamarla y que resuene su voz, abriendo los brazos, al vernos llegar. Mi abuelo Paco, sombra eterna de sus pasos, con su mirada azul, indescriptible e infinita, llamaba a quien soy con un nombre con el que jamás nadie ha vuelto a nombrarme. Tricinas....
Mi tía Solita, aún más diminuta, en esa complicidad eterna de mi Padre, derrotada figura, secreto quedo en sí, nos salía al encuentro, en odas, en quimeras, en verso delicado como su devenir.
La casa envuelta en risa, en brindis, en palabra. Silencio, mudo hoy, de cada amanecer.

Después, después, nuestro pequeño 600 de cuadros escoceses, nos llevaría a tierra Astur. Entonces nunca se sabía si Pajares te permitiría llegar a tiempo.

Sonaba el timbre de mi casa de Avilés, y cuando se abría la puerta, un festival de risa inundaba, de olores tan cercanos, el suelo y las estancias. La cortina verde de terciopelo, que siempre me recordó a aquella mítica de "Lo que el viento se llevo" del traje de Escarlata, del Arco de la entrada, dejaba, a penas, ver,  al fondo de la casa una pequeña Luz, el esmero, el tiempo detenido....

Una figura perfecta, perfecta hasta en la imperfección, impecable y eterea, mi Abuela Dora, aguardaba.
Apoyado en el quicio, mi Abuelo Gonzalo, mi amor, .... el centro de mi centro, que me habita y me vive, en risa de medio lado, ausencia, en nada soportable, dibujaba secretos que habrían de venir.
Desde la cocina, la dislocada voz de Tata, Tata, mi Tata. Esencia condensada, completa, desbrozada, como la Tierra Astur.
Si alguna vez la Felicidad existiera sólo cabría alli.

Si hoy pudiera, aunque fuera un segundo abrazarles y no sentir tanto frío....

Mi Navidad corría entre villancicos que inundaban el Aviles de mi infancia, mi Bisabuela Elena, mi Bisabuela Paula, en las calles del Alma, entre Gondora y mi casa, entre los sueños, al menos a su borde, y la Mar.

Avilés se vuelve Borbotones, se llena de quien fuí.

Los aconteceres de mi abuelo eran sencillamente de Paje Real.
La cabalgata pasaba a los pies de mi casa .... alguien se acercó, me dijo: ¿Quien soy?. Respondí: ¿Quien has de ser?, mi Abuelo. Atónita asistía a sus explcaciones sobre su verdadera identidad, Aliatar, le confesé que para mi, eso era imposible ¿Porque?. Hueles a mi abuelo, Yo, tenía dos años.

La noche mágica, mi noche preferida, en que SSMM habían de llegar, se cerraba Gondora con lo últimos clientes, mi abuelo traía los Roscones de Casa Galé y un cielo a penas descriptible, se abría para mí. 
Luego, en pasos quedos, en eco, en piedra de palabra, recorríamos los metros que nos separaban de nuestra casa.... como en las obras de Espronceda.... con un telón, a punto ya en la escena.

Hay algo en mi, cada noche que precede a esa Noche, que llora -sin consuelo- por el Alma perdida.

Sólo me deja escapar, huir de esa devacle, de ese vaivén de ausencias infinitas, de suelos quebradizos, de vacios de nada, de palabras sin Piedad, la voz deslumbrante, el abrazo inmenso, el porqué de mis días, la infancia revoltosa, la palabra en canto, los ojos que me llaman, de mi Hijo.Me devuelve a la vida y al Presente.

Cuando me siento en la Sala que me habitó la infancia, dónde aún veo aquella tenue luz que entreabría la puerta, los ojos se me pierden entre aquellos muñecolates que mi Abuela, compraba en San Francisco, para mí, las manos pequeñas de mi Patria Infante abrazan mi vida y me hacen volver.

Por él he vuelto, hemos vuelto, en algo, a ser quienes una vez fuimos, a ver pasar los Reyes nuestra casa, y habitarla. Pero hay otros ojos, los que no se ven, de llanto y de silencio. Lo sé Mamá, lo sé.

Y mi noche ha regresado, a poner el agua de los camellos que por la escalera han de llegar a nuestra casa, en el mismo lugar, llenar de café las tazas de Sus Majestades, turrones y dulces, bienviniendo el tiempo de un amanecer.

Hemos envuelto la pérdida en Papel de Celofán fragante.

Porque mi razón es convertir en inquebrantable la Infancia de Cristóbal.
Cuando se sienta sólo, cuando nos hayamos perdido del tiempo de su vida, cuando como yo hoy, tenga un dolor inmenso en el Alma, con huecos, agujeros cosidos con hilo de nostalgia, que Siempre pueda volver, que haya un lugar dónde anclarse, donde el dolor no exista. Volver su presente un recuerdo que le viva, le envuelva, dónde la vida y sus despojos, no puedan alcanzarle.

Yo, tuve eso.
Tuve un lugar en el mundo.
Fuí un vaso. De una vida. Repleto de Fé




La Boda



  Cristóbal ha perdido la chaveta.
Eso, no nos engañemos, en un hombre, por niño que éste sea, es bastante normal, connatural, diría yo. A Dios gracias, si no, el mundo se paralizaría.

Hace casi un mes que no vemos a quien ocupa el objeto de su Amor Infante. A la amada de las viejas rimas de Béquer. A Skyy.


....Al acostarse, me dice...."Mami, cierro los ojos y veo a mi Skyy". Se queda pensativo y sonríe, se hace un silencio....Mi Skyy.

....Cuando un julio fragante, nos abría sus puertas, nos salía al encuentro, como sale la vida....Harry no encontró a Sally, pero Cristóbal si encontró a Skyy.
....En el Parche avilesino, con la estampa quebrada de su Ayuntamiento, sobre las calles míticas que me vieron crecer, corriendo y de colores, encontraba a su Amor.
Fué casi de inmediato, persiste y se desviste....y es como un soneto....de sueño, de quimera, y lleno de emoción.
Cómo somos los seres humanos. Hay algo que nos ata con lazos invisibles....y así cedemos a su encanto y a su hechizo, sin importar saber que los lazos, siempre crean dolor....A la corta....y a la larga. Es así.

Skyy nos trajo a nuestra vida la sangre en la que crece. Quien es. En la que habita. Las manos que le mecen y le hacen creer.

Y al fin, después de todo, yo pude conocerles.

Mi Madre me explicaba, narraba sus mañanas, sus tardes y sus juegos, sus silencios, sus enfados llenos de risa y con brazos cruzados, y su alegría, su tremenda alegría por verse reencontrados en cada Amanecer.

Pero yo quería conocerles.

En una, de las pocas mañanas soleadas que este verano de Norte Astur nos ha regalado, sobre el mismo Marco de la Primera Vez....en pasos cadentes, como la ciudad que imprenta, nos dimos el presente.

Skyy tiene una Madre con la mirada limpia, serena de la niña que un día vió crecer. Me encanta que al mirar, los ojos que te miran, te devuelvan su luz. Es el abrazo amigo de días de tormenta.
Tiene la risa abierta, la carcajada franca....Es....Es muy americana, con almizcle español.

Pero Skyy tiene una Abuela....que a mí me roba el Alma.
Cuando la miras, te das cuenta de cuanto ha llorado.
Lleva kilos y kilos de tristeza bañados en silencio....Y aún quiere ser feliz. Sólo ríe su risa....
Tiene el alma profunda y abandonada. Pero ha encontrado su razón de existir.
Con Todo lo perdido, que merece mayúscula. Algún día hablaré -Chucha- de tu amor amado, amado y no perdido. Viviendo y a la contra....alguna vez....
Sus ojos te lo dicen con palabras que el alma sólo ha de entender.

Skyy....es celeste, como su nombre indica, y tengo yo entendido, que esos rizos suyos, que el viento no deriva, tienen mucho que ver.
Arrebata, te abraza, se sube por tu vida. Ordena y acontece. Se enfada y te sonríe....Es....Es cómo un día Astur, que cambia y te convoca, por ver su resplandor.

Cristóbal, el perdido de chaveta, olvidando que sus padres le lloran las ausencias....Que siguen sus pasitos en un hilo de Luz, lejanos y a la mano del borde de su ser. ¿Que sabe aún mi Príncipe, del miedo o el dolor?, ha elegido julio para unir su existencia al objeto fragante, que silencia su voz. Le canta, y al oído, le cuenta los secretos, que sólo la Infancia, hace permanecer.

Ya no sé si me río ante las casualidades, o veo en cada una, a las manos de Dios.
El día 27....fué el día en inicio que pensamos casarnos y luego nos cedimos al día 26....se celebraba algo que para mí siempre ha sido sobrehumano, el día de los Padres de la Madre de Dios.

....En la soleada mañana de amor de mis amores, de mi patria del alma, de mi suelo ancestral....Estos dos pequeñuelos dieron su primer Sí. Boda de pocos invitados, todo hay que decirlo, ¿Eran tres?

Desde entonces se llaman, sin más aditamentos.
Y Skyy se amanece, acicalada y quieta....rogando a sus mayores, con cierta rebeldía, que le pongan muy guapa. Su marido le espera.
Cristóbal tiene....su arito de casado....un viejo llavero abandonado que encontró, en cajones dormidos, de la casa que alumbra todos nuestros porqués.
Cómo si de un tesoro se tratara, me lo ha hecho guardar....tiene miedo a la pérdida. Y como sabe dónde ha de encontarlo, de vez en cuando lo acaricia como a las caracolas que te traen la mar.

Casi 6000 kilómetros separan esas vidas, y en realidad no importa, las distancias del alma no tienen hueco físico.... Y Skyy ha llegado, instalado sus formas, y se ha vuelto hogar.
....La echa de menos....

Y al caer el agosto que me trajo a este mundo y cerrarse sus días, almanaque del viento....llegó la despedida. En la noche quebrada, como tragedias griegas de teatros del mundo, desnudas ya las máscaras, cerrándose un telón. 
En un banco callado, de una vieja estación, atónitos asistimos a charlas dislocadas, besos y despedidas. Skyy....volvía a NY.

Para esa despedida, él eligió para ella una pequeña pulsera llena de estrellas. Mi madre, le acompañó. Como si no comprendiera que no daba crédito, le decía...."¿De que esá lleno el cielo?". Esa fué su amada despedida.
Ella, y para él, eligió una imagen en flores, de aún antes de venir. En lugar preferente, hoy, en su habitación.


Al final de la dicha, Siempre hay un Adios.

Subió al autobus que la llevaría, desde la tierra de quienes la preceden, a su presente, con sus lagrimitas y sus manos sobre aquel cristal.
Y yo recogí, con mis manos de madre, en brazos, a mi hijo, la cara envuelta en llanto, su tembloroso cuerpo, ante su Primer, Adios.

No se que la vida traerá en sus vaivenes....
Pero es tan certero abrir un Amor....



26, Mi Madre y La Ciudad Eterna

¿Quien sabe lo que alberga el Alma femenina?.
Es Complicada, y Dulce, Soñadora, Romántica y Entregada. Sensible, Dubitativa, Guerrera y Generosa. Amante, más que Amada. Transigente, Y siempre Amaneciendo....

Si esa Alma pertenece a mi Madre, Además decir que la Maldad no se inventó para ella.
Que sólo la han malquerido y que ha aprendido a sufrir en cada golpe del camino,
que la vida ha sido injusta con ella y no lo ha merecido. Y que es limpia, pura.... Y que es Buena....Buena, Buena. Y que está llena de Ilusión y de Curiosidad. Y que Siempre piensa en los demás, y de ella se olvida. Pero tiene Memoria....
Cómo le digo Siempre. Yo estoy Mamá, aunque no sea suficiente. A veces tengo miedo de no serlo....
Mi Madre es el camino que yo he elegido. Ella lo sabe y Yo también. Lo demás es sólo Almizcle.
Mi Madre es con quien yo hago todas las cosas, a quien pido opinión y quien me aconseja, quien me escucha, la que me abraza. Quien llora conmigo cuando lloro y quien ríe conmigo cuando río.
Tiene esa certeza, y esa virtuosa Inteligencia, ese Savoir Faire....
Y en esencia es una niña, que se ha perdido....
Es mi Madre. The One.

Hoy es día 26 de Julio....
Cierro los ojos y vuelvo a nueve años atrás....Con perfecta nitidez....
A mi verde luz del norte....Oigo los acordes del Alma acompañada....
Y vuelvo a ver la carita de Carlos cuando entré, del nervioso brazo de mi padre -que tantas vueltas dió a mi alrededor, que acabo dándome el brazo de otro lado- en la Ermita de la Luz.
Ese azul de sus ojos, tan impenetrable a veces, a veces tan perdido y siempre tan a mí, como el color de la Cielo de la Tierra que me habita.
Carlos es mi Frontera, el lo sabe y yo lo sé. El resto....A mi no me importa el resto....
Esto es lo maravilloso de la vida. Volver y volver a dónde uno quiere estar. Y dónde ha amado.
Ni un ápice de aquel Amor se ha derramado. Ni por un segundo quisiera más vida que su Presente. Con todo lo venido. Con todo lo llorado. Si alguna vez soñé, él siempre lo ha superado. No tiene su hechura límites, ni cabidas, ni porcentajes....Es el Guardián.

....Pero no estoy en horas de Luz....No cómo aquéllas....
Hemos sufrido....No sé si demasiado....Y hemos perdido....Tanto....

Llevo unos días bastante arrebatada, así que a veces hablo con mi madre a trompicones....En uno de esos, mientras yo corría por la calle Goya ultimando cosas....Sonó el teléfono, y su voz me decía que tenía que recoger no sé que encargo en la quinta planta de El Corte Inglés. Cuelgo. Me llama Carlos en otro trompicón y le digo que voy a la carrera a recoger no se bien qué....Y me dice, pues allí te veo que me escapo del Despacho para verte 5 minutos....¿Un café?.
Me estaba esperando, es la Agencia de Viajes....Hay que preguntar por Raquel.
Se arma un revuelo, nos miran y se ríen. ¿No sabéis nada?, nos preguntan....Nada.
Pues os vais a Roma. Yo.... me pongo a llorar ....Carlos me mira.... Y ya no puedo pronunciar ni una sola palabra....
Me tiemblan las piernas, nos sentamos en la templada tarde de Madrid, más bonita, más hechizante y embriagadora que hace a penas media hora y marco el número de mi Madre, pero no puedo hablar....No puedo describir a esta diminuta mujer....Con todo el Amor del que sólo es capaz una Madre, nos ha preparado un pequeño sueño de amor dentro del Amor....en la Ciudad Eterna....en la Roma a la que jamás pensé ir sin ellos, en la Roma heredera y heredada. No podría describir la alegría, la emoción....el sentimiento traspasado, la incredulidad....El romanticismo dieciochesco vestido de siglo XXI.

Pero hoy es día 26. Y estoy en Madrid. Brindando con Coca-Cola y en Madrid....Sobre la mesa la guía dedicada de nuestro viaje, en la maleta los tiempos contenidos y el vestido que mi madre había preparado para mí....soñando estrenarse bajo otro sol....abandonado.
El timbre del teléfono rompe la calma quieta de la casa....Que todas las noches, sean noches de Boda....Que todas las lunas sean Lunas de Miel.
Hija mía....Sólo se pospone....Sólo eso....
La rodilla fuerte y perfecta de Dios sobre Carlos se ha doblegado....
....Roma se queda al otro lado....


Semana Santa....El Jardín de Lucía

Llegamos a tierra Astur.
 Atravesar el Negrón tiene efectos narcóticos en mí. Entro en fase Rem. 
Asturias es mi bálsamo de heridas.

Es cierto que, lamentablemente esta Semana Santa la hemos tenido accidentada. Nada que no tenga arreglo, a Dios gracias. Nada que el amor no pueda superar. Nada. 
Las lágrimas que traen consigo la risa. El mal no merece, a penas, más.
El sol de la primavera nos baña, nos inunda, nos ha acariciado cada uno de los días que sobre esta amada tierra, que sobre este ancestral suelo, hemos pasado.

Carlos y Cristóbal aprovechando con mis padres a bañarse y darse paseos de sidra y gambón sobre las Conchas de Salinas y en la ensoñación que es Xagó.
Este Cantábrico mar nuestro que envuelve y nace a los asturianos.

Cristo al fondo de todas nuestras calles, con su sufrimiento, en nuestro nombre, derramándose en nosotros.
Cuando yo era niña, incluso en la adolescencia, la Semana Santa me producía no sé si miedo, respeto o lejanía.
Hoy me acerca, a través de los ojos de mi hijo, aún más -si cabe- a Dios.
Cristóbal habla a "Sususito" como si estuviera sentado en nuestra casa, (Y digo en sentido literal, porque estar, está). Y al fin, comprendo la frase Bíblica de Jesucristo.
Es connatural a él contarle hasta los "Ubus" (Sugus) que toma, o simplemente le pide perdón ante sus inocentes fechorías de infante en vuelo.
Nada mundano y absurdo, estúpido y material le alcanza. Esta es la pureza del Amor. Y la del Alma.

En la Pascua Astur, le vestí con esos ropajes de mi tierra amada, y de su mano me fuí a pasear, a desmenuzar como tantas veces sus empedradas calles, sus bucólicos soportales, su alma.
En mi memoria, en mi esencia, en mi alma, mi Abuelo, cuando orgulloso me llevaba vestida a mí en verdes y azabaches, en aquella míticas carrozas, que recorrían el Ayuntamiento avilesino desde una punta a otra.
Aquellas serpentinas, aquellos colores, aquellos caramelos con sabor de cielo, aquella vieja goxa....Y el vino....Y el bollo....
Aún percibo el olor de aquellos tiempos, con perfecta nitidez de infancia desperezada.

Hoy Rosana también está conmigo. Entonces lo estaba, vestida como yo....y con la misma distancia de estatura que aún nos separa.
No puedo explicar que reconfortante esencia me envuelve.
Es lo mismo....Y es tan diferente....

La noche que abandono las astures aguas, las luces de la Ría....me siento con ella sobre la plaza que siempre hemos llamado, del Dulcinea, en honor a un viejo café en el que pasamos gran parte de nuestra adolescencia.

Sobre el cielo avilesino, los fuegos, voladores coloristas sobre un cielo profundo en cúpulas de norte.

Sobre los ojos, la Iglesia recién restaurada, majestuosa y en esplendor de Los Padres. Entorno los ojos y veo a mi abuela subir cada peldaño de mi mano, con su minúsculo reclinatorio de terciopelo verde bordado....Que gran Dama. Dios mío. Que gran Dama.

Sobre el alma, esa cercanía en calma, de sosiego, de saber que estoy con quien yo quiero. Que me guarda, que sabe quien soy y que me espera. Ese olor familiar de alma en el Alma. Rosana.

Y sobre nuestra mesa....El Jardín de Lucía. Un albariño suave, delicado que envuelve esta pronosticada despedida, que me llevará de vuelta a los madriles en el sabor agridulce de la madrugada.

Y mi último beso, el que cierra la puerta de mi casa....Ese, ese es para Tata.



Domingo de Ramos

Ven a La Siesta de Cristóbal los días 12 y 13 de abril....

La Semana Santa, para los que tenemos Fe, es una cosa muy seria. Muy seria....No pretendo restarle eso, por supuesto....

Espero poder irme a la tierra que me vió nacer con mi pequeña familia, para volver a ser la niña que fuí, y en las manos amantes de mis abuelos recorrer las amadas calles de mi Avilés.
No sé, desde que Niemeyer hizo aparición en escena, nuestra pequeña ciudad es como un laberinto colorista por descubrir....


Por eso, porque me ausentaré....he decidido:
Para mi, el Domingo de Ramos, además de ir a bendecir la Palmatoria y "el Bollo" de la Madrina que elegí en esta vida, mi Tata, era, es, un cúmulo de nervios por estrenar un vestido....Primero mis abuelos, tantos preparativos....tantos sueños....esa vieja y maravillosa costumbre la continuó mi Madre y hoy, si no tengo algo que estrenar....no sé, no sé.

Como podréis imaginar....la tradición se renueva y subsiste....Y Cristóbal está ya de un nervioso....No sé si por volver a nuestra casa a la que adora....o por su madre que le vuelve loco con los trapitos....

Bueno pues todo ese revuelo de ideas que llevo barajando varios días ha hecho que decida hacer una Jornada de Puertas Abiertas ( al mundillo justiciero le encanta esta terminología), o Showroom, del que los entendidos me dirían que es más correcto.

Como quiera que fuere, mañana día 12 y pasado día 13, de 16:00h a 21:00h, os espero en mi "despachito", desde dónde salen esos maravillosos -en mi muy modesta opinión- modelitos que llegan a vuestros hogares....Y en petición de clemencia por este descanso que voy a tomar, (que como imaginaréis, los pedidos se pueden seguir haciendo igual, lo que pasará es que con vuestro beneplácito os los enviaré el martes posterior al Lunes de Pascua) todo, -excepto obviamente la colección de Otoño-Invierno, que como sabéis tiene un 50% de descuento-, tendrá un 15% de descuento.... para que estrenar en este Domingo de Ramos  de 2011, sea más benevolente con nuestras maltrechas economías.
Hay bastantes más cosas que en la Tienda On Line, tendréis que perdonarme los que no podáis venir, estoy tan tan agobiada que me ha sido imposible ponerlo todo, todavía....

La dirección la tenéis en la página web ....Y si tenéis cualquier duda....como siempre, aquí estoy....

Y para los que estéis lejos de este, mi Madrid, el descuento se mantendrá exactamente estos dos días en línea, para los clientes de la tienda, cómo era, por otra parte, mi deber.... (sólo tendréis que mandarme un email y os enviaré el código de descuento)

Os espero, os espero....Ni qué decir tiene....

Si Paris bien vale una Misa, Rosana vale al menos dos

Que París bien vale una misa no me cabe la menor duda, y más aún.
Sólo porque mis ojos pudieran contemplar la tumba de Napoleón, al que idolatro, o poder caminar los pasillos donde habitó Marie Antoinette, mi otra adoración, valdría la pena.
Si a eso le sumo la maravillosa complicidad y compañía de Carlos, que siempre me sigue el pie o yo a él, que no lo sé, pero tanto y tanto en común dan horas de colas muertos de risa bajo la lluvia parisina por poder ver Notre-Dame, el agua siempre es el denominador común de todos nuestro viajes....ya parece broma, o recorrer sus adorables mercados e illos como viejos -ya- rastreadores de tesoros, tomarnos millones de bombones, comprar perfume francés o sobre el Sacre Coeur hacer de turistas y comprar cuadros melancólicos mezclados entre sus artistas, hace que esa frase no sólo cobre sentido sino que forme parte de mi vocabulario vital.
En resumen, el arte de París es como su cielo, infinito, yo  tuve la suerte no sólo de llegar a París, sino de que París llegara a mi. Estamos enamorados, Carlos y yo, los dos, de su cielo, de su suelo y de los parisinos.

En realidad, esto es una pequeña y licenciosa alegoría hasta llegar al porqué de este escrito, y mi porqué tiene nombre de mujer y se llama Rosana.
A Rosana la conozco desde la barriguita mamera, aún antes de nacer, yo creo que ya la quería entonces como la quiero hoy.
Rosana es la sangre que se pone en pie que a ella me ata y es el norte de muchos de mis días; cuando la pienso, lo siente y siempre viceversa. Siempre digo que estoy preparada para perderla, pero siempre me miento porque sé que no lo soportaría.
Con Rosana sé quien soy cuando me nombra, y en cada rincón de mi casa, de mi vida y de mi alma hay un hueco que lleva su nombre.
Rosana tiene un don, cómo es uno de los seres más humildes que existen, como todos los grandes, es incapaz de reconocerlo, pero lo tiene, y en ella se cumplen los designios bíblicos de la Parábola de los Talentos.
Como sabe quien soy y está cerca de mi, siempre, a veces me doy cuenta de que no necesito hablar para que me lea.
Cuando se aproximaba el Bautizo de Cristóbal, yo quería hacerle lo que conmigo hicieron, un recordatorio de ese magnifico día, así que llamé a mi Rous y una voz al otro lado del teléfono me dijo "Dime Tú que ves".
Esas palabras se hicieron alma y fue la acuarela que mostraba el bautismo a la Fe de mi hijo, sus padres en su nombre.
Ese bebé que camina por una calle de Avilés es Cristóbal, va hacia el lugar donde yo, su madre, nació en aquella mañana de mis días, en mi color favorito, en mi lugar amado.
No dije nada, no hizo falta, con ella nunca ha hecho falta nada.
Así que cuando este proyecto comenzó a fraguarse, que le he ido contando en tardes de ribera, en mañanas de norte y en noches confidentes, le pedí permiso para enmarcar mi sueño en su memoria.
Solo oí....Si, cómo si le sorprendiera mi pregunta.
Este es mi humilde modo, el único que conozco, de rendir lo que debo, que la vida jamás ha de darme vida, a quien ilumina quien soy y lo que he sido, a la mano del amigo amado como en las elegías.
Hay un algo en ella que es mio
Y yo soy de su alma

Septiembre....Y corriendo On Line

Septiembre me encuentra a traición en mi casa de Avilés.

Ya ha llegado el mes en que la tienda debe nacer y un sol de un julio engañoso entra por mis ventanas, dándole un tono casi frambuesa a mi tarde, este bucólico mes de adióses y desasosiegos, de llegadas y sonrisas, cuando el sol amanece perezoso y mortecino, el mes sin mes.

Desde mi lejano Madrid, Carlos me informa de las cosas llegadas y con horror y estupor, a modo de dedos en enchufe, veo que no encaja ni una.

Y me pregunto ¿A que Santo me encomiendo?. Mientras busco en el santoral, aquel que me proteja de los desatinos, caigo en la cuenta de viejas frases -ya- oídas. Vuelve san Pepito Grillo, "vas muy tarde en todas las colecciones".

Y cojo el teléfono. La sospecha se vuelve certeza. Como era tarde, los encargos míos han sido los últimos en fabricarse, con el agravante de fallos en telas insubsanables.

Tengo una capota, pero le falta el vestido. La chaqueta no podrá fabricarse jamás porque la tintada es errónea.
Tengo la camisa pero el pantalón quizás en 15 días ¿Cómo que en quince días?

Pregunto en voz queda con cuantas cosas podré contar. No se sabe, no se sabe.

Mi página llenándose de telarañas y bostezos otoñales acosadores y Alberto volviéndose loco con un tamaño de fotografías que no puedo precisar porque no puedo hacer ni una.

Bueno, el fondo de la tienda al fin encaja....

Los maniquíes, mis muñecos....viajando por la piel de toro sin llegar.

¿Será Murphy?. Este ser siempre me ha parecido un enano fastidioso que sólo aparece cuando tienes algo que perder. Así que en medio de todo comprendo, con resignación, que al menos un pequeño diablito vive feliz.

Lo único positivo de este desbarajuste es Avilés, así que sobre un cielo estrellado de gaviotas al fondo, hago resumen de daños.

Vaya entrada triunfal en el mercado, Patricia, vaya entrada.
Que no cunda el pánico.

Septiembre me ha cogido corriendo en un mundo virtual al que a penas he nacido, con medidas de páginas y códigos HTML.
Toda inspiración deviene imposible, y mi mes fetiche se va a ver desplazado....

¿Alguien sabe como se para un mes?

Bueno, no puede ser tan terrible.

A fin de cuentas, Patricia tiene un Plan.

Madrid la Amante, Avilés la Amada

Los orígenes de mi sangre, recorren esta piel de toro y cruzan, allende los mares, hasta la Perla del Caribe. Mi Habana.
Así que soy un cúmulo de divisiones y amores.
Pero hay algo que preside quien soy, Madrid....mi Madrid y Avilés. Mi amante. Mi amada.
Mi padre abrió los ojos al mundo en esta capital de España, en la calle Apodaca, en el viejo ya, e inexistente Distrito de Hospicio, hoy Distrito Centro, Barrio de la Justicia, en los confines de un mes de agosto.
Yo creo que uno de los amores de su existencia es esta ciudad. En una ocasión dijo que quería trabajar por y para Madrid. Y lo ha hecho, vaya si lo ha hecho. Todavía hay unas cuantas obras suyas que engalanan la villa y enorgullecen mi vida.
Mi madre abrió los ojos al mundo en Villalegre, en las orillas avilesinas, en casa de sus abuelos Páula y Rafael, cuando agosto abría sus puertas.
Y su fe y su siempre buen hacer, son norteños, no cabe duda, es fuerte y noble y grande. Es una criatura excepcional que hace excepcionales a quienes toca.
Esas dos almas se encontraron un mes de julio y tuve la oportunidad de que sean mis padres, Dios no podría haberme dado nada mejor.
Así que entre sus dos cumpleaños, llegué a este mundo en la calle del Sol, en la Cruz Roja avilesina, en las manos de mi Tío Rafael, mi Tía Lolín y mi Abuela Dora.
Mi Abuelo Gonzalo, contaba las baldosas de aquél pasillo.
A mi padre no le dio lugar a llegar....andaba como loco buscando un tren que lo trajera hasta nosotras.
No pude nacer en mejor lugar. Si lo hubiera soñado, nunca hubiera sido tan perfecto.
Pero tiene razón Gala, siempre hay un amante y un amado....
Madrid es mi amante, soporta mis desdenes de amada caprichosa, mis improperios, mis críticas despiadadas y mis huidas.
En Madrid todos escapamos y todos soñamos siempre con volver.
Madrid es quien me ha hecho quien soy. Donde el amor me salió al encuentro. Donde vivo, donde crecí, dónde estudié en la mejor Facultad de la mejor Universidad, en mi Facultad de Derecho de mi "Complu". Es punto y aparte y luego, lo demás.
Madrid me lo ha dado todo, y aún así a veces la trato mal, escapo de sus brazos en cantos de sirena. Madrid es el amante Amor, el acogedor Amor.
Y así, en sus calles, en una tarde de septiembre, encontré el amor dentro del amor, el mejor amor, el más amado y el más amante. Encontré a Carlos.
Carlos es como la luz de Madrid, azul y rosa....Irreal. Y su sangre brota de este lugar....
Madrid....¿Cabe aún más renuncia?
Dentro de sus orillas está nuestra casa y sobre este suelo y sobre este cielo, están nuestros más profundos sueños. Y Dios y Madrid trajeron a nuestro hijo Cristóbal, en la Milagrosa del castizo Barrio de Chamberí, no había mejor lugar, una mañana de abril, bajo las amantes manos de mi Sonsoles, de mi tierra de soles.
Era un día del norte, de los míos, así que se aunaba todo lo que soy en un solo ser.
Así que Madrid, también es mi hijo.
Soy una amada desdeñosa pero agradecida....
Avilés es la amada que se deja querer, suspiro por ella y siempre me separan de sus agrestes luces los kilómetros nostálgicos que me hacen llorarla.
La quiero tanto que duele, ¿pero que es un amante?
Casi los mejores momentos de mi vida están dentro de sus muros, mi hogar, el lugar dónde siempre quiero volver, soy de mar, de la mar.
Avilés es piedra y mar, es calma y silencio, es vida  reposada y revuelo infinito. Avilés es Gondora y mis Abuelos, los cuatro, es Tata y mis perros, es Rosana, es nostalgia en estado puro.
Con el ver de los ojos la idolatro y me huye, a veces como amante infiel.
Avilés es la infancia infinita, los veranos de Lluera, las tardes de Salinas, es Xagó al fondo de mi vida, son las mañanas de pesca, los primeros amigos.
Enorgullece y ennoblece cada uno de mis días y es la patria de todas mis tormentas. Tanto la quiero, tanto, que Carlos se ha convertido en Avilesino de adopción y no quiere más mar que las olas cántabras embravecidas, de un mar feroz y cortesano, y él se ha hecho patria de todos mis caminos.
Cristóbal tiene sangre, que corre por sus venas, que le enlazan a la tierra de sus antepasados y siendo tan pequeño, la llora como yo.
Cuando cruzo el Negrón, me salen los acentos, me envuelven los olores, me embriagan los recuerdos y vuelvo el pasado presente con ansias de futuro en las calles que son las venas de mi alma.
No sé si soy infiel....